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Seguro que la pasaremos bien

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Ella estaba de pie en la esquina como siempre. ¿ Me prestas fuego?- le dijo  el hombre con voz amable. Ella le pasó el  cigarrillo ,  sin siquiera mirarlo .” Hace frío , te invito un trago, seguro la pasaremos bien” , le dijo al mismo tiempo que prendía el cigarro. Ella asintió y se dejó arrastrar en la penumbras de la noche, como una hoja en un temporal. Entraron a un bar de mala muerte, unas copas de vino primero  para rematar en jarrones de cerveza. El ambiente se relaja ,el alcohol  distorsiona la noche : abrazos- besos-caricias…, las risotadas suenan como golpes metálicos sobre las mesas. “¿ Vamos a mi casa? “le pregunta el hombre, “ Como tu quieras, cariño“ , le responde  ella. Comenzó a llover.

En el camino. cantaron y bailaron bajo la lluvia, aullaban como lobos , como si algún acontecimiento apocalíptico fuera a ocurrir, un hecho del cual estaban ansiosos y esperaban con ahínco. Llegaron al cuarto. Los besos fueron tatuajes hechos a fuego, se olían como dos animales salvajes , se acariciaban  dejando surcos en sus pieles. “Eres muy hermosa, pero lo siento amor , soy antropófago ”, le dijo él, mientras le arrancaba parte de  la oreja de un  mordisco. Ella no gritó, al contrario , se quedó absorta , mirando un destello de luz que penetraba en el cuarto. “ No te preocupes, yo también lo soy , mira mi brazo “ , le dijo amablemente. Con asombro e incredulidad el hombre  gritó :“  Maldición, no puede ser, maldita , perra “. En  el brazo de la mujer , había un tatuaje de un cíclope con tres colmillos. Él tenía el mismo tatuaje , pero solo con uno. Los de tres colmillos  eran antropófagos letales, eran los intocables, nadie los podía vencer. Esa sí  que era una maldita suerte. La feroz dentellada fue directa a la yugular y el cuerpo del hombre   se desvaneció en la oscuridad del cuarto.”Seguro que la pasaremos bien”, señaló la mujer  mientras comenzaba a  devorar el corazón y miraba el destello que penetraba por la rendija de la ventana.

TARABUCO

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