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Palabras y Miradas

MIRADAS Y PALABRASen-una-mirada

Hay muchas y diferentes miradas. La mirada que enciende, la que pregunta, la que murmura, la directa como flecha, la de la esquinita del ojo o de coselete , la intermitente y seductora, la acariciadora, la metódica y observadora, la persistente e insistidora, la provocativa, la voladora, la que se posa en los ángulos superiores buscando respuestas e ideas, las clásicas “que no dicen nada”, las del guiño fácil, las atropelladas, las chiquititas, las que buscan el suelo, la del desafío, la asombrada, la perturbada, la defensiva, la controlada y la distraída.

Miro hondo, sin ver pero percibiendo, captando, desenvolviendo ideas y atando cabos y conceptos. Miro hilvanando espacios y torciendo todos los cables lineales de las certezas. Miro atravesando las insistencias y llegando al fondo de los ojos del otro, aún sin mirarlo.

Mi mirada es espía, es señera, es dúctil, dócil, pausada y se enseñorea en no decir nada, estableciendo equilibrios y fronteras. Mi mirada es una lanza , un estoque , una daga  que cala en lo más hondo de tu ser y allí se queda como un animal enceguecido por devorar tus secretos. Como una sanguijuela herida , navegando por los ríos más recónditos de tus venas que albergan los cuartos más oscuros, más alejados, más turbios de tu alma

Si clavo mis ojos en tu figura… desnudo, transgredo, enfrento, atropello, arremeto, sacudo e interfiero. Calo hondo , veo lo que tú no ves, reconozco lo que tú no conoces, construyo lo que tú no puedes hacer.

Miro hondo.

Miro hondo, pues lo hondo está en el deseo de mirar y si me miras te diré que eres la proyección de mi mirada

Y junto a mi mirada está mi palabra.

Mi palabra es un murmullo. También muerde, golpea, maldice, bendice, martillea, se pregunta, baja el tono, lo eleva, grita, narra, afirma, informa, adjetiva, piensa, describe ,ama, ignora, ilumina, confirma, niega, inhibe, tiembla, sufre, goza, señala, exclama…

Pero jamás humilla, ni descalifica, ni agrede. Mi palabra no nació para herir corazones, ni para machacar almas. Mi palabra nació para elevar , para volar , para imaginar, para soñar. No para amedrentar. Los cobardes , los ignorantes , los hombres-bestias usan las palabras para atacar , para amenazar, para herir. Estos seudo-humanos usan la palabra ratera , impía, cobarde como su principal arma para agredir. Las personas que las usan no tienen en sus corazones nada más que desdicha, soledad Y  vulgaridad.

Mi voz y mi mirada están contigo . No desperdicies el tiempo en palabras y miradas venenosas, depredadoras de lo puro , de lo bueno, de la bello que nos da esta vida.

Iván Pizarro ( Tarabuco)

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