TERCER CASCARÓN : EL ÁNGEL
ÁNGEL – X
Siempre soñó con tener mariposas y ángeles a su lado. La génesis y forma de ambos lo cautivaban de una manera casi sobrenatural. Quizás eran los colores, la transparencia, el aletear y el vuelo sagrado de ambos.” Nunca mates una mariposa en la rueda”, les decía constantemente a sus amigos. Nadie lo entendía, pero a él le confortaba no hacerlo. No matarla. Ni tampoco a un ángel. “ No puedes matar a un ángel, porque sería el acto más vil que hubieras cometido en tu vida” , señalaba con vehemencia. De los ángeles, siempre pensó que algún día, se encontraría con uno. Que esta lo cobijaría bajo sus alas y volaría con él hasta perderse en el azul infinito.
Hasta que llegó ese día. Cuando despertó, una mujer celestial lo cobijaba bajo sus alas. El ángel estaba al lado de él.
No recordaba con quien había estado esa noche. Sólo sabía que había ido de bar en bar, disfrutando de la noche, con algunos amigos. No la recordaba haber visto, ni haber compartido con ella. El despegue lo hizo temprano con suficientes provisiones para estar un par de días en algún otro territorio. Al final del día, el reseteo del disco duro fue completo. En todo caso eso no importaba. Estaba al lado de él y esperaba que despertara de una borrachera endemoniada .El campo de batalla era desconocido: las botellas de ron, las colillas de cigarros, los vasos a medio llenar, el desorden, etc. Se encontraba en un cuarto oscuro, con una ventana pequeña por donde se colaba la pálida luz del nuevo día que despertaba junto con él.
La luz iluminó el cálido rostro del ser. Esta lo miró con suavidad, envolviéndolo en una delicada mirada como quien envuelve un frágil y sutil regalo para su ser más querido. Le dijo que era un ángel, que no se preocupara. Que había sido enviada para ayudarlo y que esa misión solo era para algunas personas, que era afortunado por haber sido elegido.” ¡Mierda! “, dijo en voz alta. “Todavía estoy borracho”. Ella se rio. Él también…un ángel repetía una y otra vez, todavía con la borrachera viva. Entretanto, pensaba qué mierda le habían dado sus amigos para todavía estar en ese estado de alucinación absoluta.
“Es verdad”, le dijo con dulzura y agregó: “Si quieres una prueba te la puedo dar de inmediato, pero deja de reír como idiota que me estoy enojando”. Quedó sorprendido, dejó de reír y le preguntó: “¿De verdad, no estoy en un sueño o alucinando?” Le dijo que no, que era la realidad y que era un ángel destinado a ayudarlo.
El hombre cerró los ojos y le dijo: “Demuéstralo, entonces “. Ella le dijo:“ Toma mi mano”. Él se la tomó y su mano traspasó la de ella como una navaja en el agua. “ Después le dijo que le tomara la otra. Así lo hizo y la apretó con suavidad. Le dijo que una mano era de ángel y la otra humana, pero que podía ser, en algunas ocasiones, completamente humana y otras completamente ángel. Que su estado variaba de acuerdo a sus emociones, pues los ángeles también las tenían ¿Conforme?, le dijo sonriendo. Se puso a reír como un enajenado mental, en fin,… parecía que era verdad, que no era un sueño ni una alucinación… ¿ Por qué yo ?, le preguntó todavía incrédulo.
Conversaron largo rato .Le enseñó a ver las cosas de manera distinta. Le tomó la mano y lo llevó ante un espejo. ¿Qué ves? , le dijo, “Mira tu rostro, observa tu mirada, ¿qué ves?” Él Le respondió: “Bondad, soledad, amor, abandono, locura… ” ¿Qué más ves en ese espejo? “, volvió a insistir. “No sé, le dijo, veo una persona, solo eso, solo una persona solitaria, un lobo vagando por las estepas desérticas de una hostil realidad“, dijo algo confundido. “Eres mucho más de lo que ves, mucho más que la imagen que se refleja en el espejo. “, le dijo .
Estuvieron desde ese día juntos .Semanas, meses , … Se fueron de bar en bar, de esos de mala muerte, hasta que al amanecer, se metían en un sucucho para descansar y esperar un nuevo día. En algún momento, un ángel entró en su vida y llegó para quedarse. Un ángel que le hizo abrir los ojos. “Es bueno tener los ojos abiertos”, decía. Un ángel que lo hizo desprenderse de sí mismo y sacar todo afuera como un vómito ancestral.
Él se enamoró del ángel. Ella también de él. Pasaron momentos increíbles, mágicos, …ellos sí que podían volar, en el sentido literal de la palabra. Pero no todo fue tan perfecto. La misión del ángel en la tierra había terminado y tenía que volver. Le dijo que la habían llamado hace días, pero no había hecho caso, pero tenía que hacerlo, de lo contrario las consecuencias serían nefastas. También le señaló que era una especie de ángel rebelde que tampoco quería volver, pero si no lo hacía, corría un grave riesgo.
Él pensó que en el cielo todo marchaba bien, pero parece que no era así. Ella le contó que Dios no era perfecto y que pasaban las mismas cosas que aquí, a excepción de la muerte y el mal. Ella estaba sola, sin pasado, ni presente, ni futuro. En los territorios celestiales, era un ser errabundo. El hombre ahora se daba cuenta por qué lo había elegido. Le propuso que se quedara con él .pero ella dijo que no .
Le dio un beso como despedida. Al besarla, el ángel desplegó sus alas. Era la señal de su partida. Eran unas alas blancas, radiantes y enormes. A último minuto, él violó el acuerdo. No la quería dejar partir. Se aferró a una de sus alas y voló con ella. Pero su cuerpo era demasiado pesado y no pudo sujetarse lo suficiente. Cuando despertó, ella estaba a su lado. Le dijo que se quedara tranquilo, no hiciera ninguna locura y recordara todo lo que le había dicho. Que regresaría algún día, que no temiera y que siempre estaría con él.
Cerró los ojos por un momento, lo último que vio fue al ángel, remontándose en el cielo. Luego vio un espejo y se dejó llevar por su recuerdo .Eso ocurrió hace mucho tiempo, hace muchos años, hasta hoy, hasta que apareció de nuevo en su cuarto. Él le tomó sus manos y ninguna traspasó la otra. En ese momento, supo que había vuelto para siempre.
PARA UN ÁNGEL
