DIOSAS DE SILICONA PÚRPURA
¿ Ves los programas de la televisión chilena? ¿Una basura, no es verdad? Desde la mañana hasta la noche un bombardeo incesante de basura noticiosa, farandulera, redundante en sus temáticas hasta el cansancio.¿ Ves la farándula criolla? Aparte de los típicos chismes, cahuines, peleas, pelambres y otras manifestaciones decadentes del “jet set” criollo, vemos un espectáculo recurrente: un desfile de culos, tetas, labios, ojos, nariz, abdómenes, orejas…caídas, maltrechas, mutiladas, desproporcionadas, inflamadas, corridas, etc.Un día , sin más que hacer, me detuve a ver la ” destacada” televisión “chilensis”.
¿Qué sucede con estas diosas de barro que invierten millones para arreglarse-mutilarse su cuerpo? ¿Qué sucede en la mente de estas divas incandescentes mutiladas en la mitad de su anestesiado sueño ?
Existen muchos casos en los que las cirugías plásticas terminan en monstruos reales, con cuerpos deformes y enfermos. Estos caóticos resultados suelen tenerlos las personas que son adictas a este tipo de cirugías. En Chile, son cada vez más las mujeres que se pegan una “ enchulada” debido al menor precio de estas operaciones. A nivel mundial, hay algunas que se han hecho adictas al menú plástico, como ,por ejemplo, la cantante Cher: un rostro de muñeca es el de Cher, pero no por su belleza , sino porque la falta de naturalidad le brota desde los poros. Se cree que se ha sometido a más de 20 cirugías estéticas. Otro caso extremo es el de Donatella Versace: La hermana del famoso diseñador Gianni Versace. Esta ha sufrido varios cambios, convirtiéndose casi en una caricatura de sí misma, utilizando botox, lifting para su piel, varias cirugías de nariz que seguramente no salieron muy bien por su aspecto actual.
Vamos por parte. Echemos un breve vistazo a los procedimientos más comunes y después algunos casos de la farándula criolla.
Los procedimientos más comunes que se hacen hoy en día las divas “chilensis” son las mamosplatías, lipoplastía, abdominoplastia, rinoplastia; levantamientos varios: senos, glúteos, párpados ( blefaroplastia) ; estiramientos varios: facial , frente ,mejillas , cuello. Creo que deberían haber cirugías estéticas al corazón. Debería haber operaciones contra la estupidez, la ignorancia, la tontería y la imbecibilidad. A estas las llamaríamos, respectivamente, estupidezplatía, ignoranciaplastía, tonteriaplastía e imbecilplastía. Creo que más de alguien se haría millonario. Tendría clientes a granel. Hombres y mujeres. Púberes, adolescentes, maduras, entraditas en años y ancianas tiradas a lolas con petos y pitillos.
Antes… todo era natural. ¡Qué buenos tiempos aquellos ¡ Carne de la misma carne. Ahora todo es sintético: silicona, silicona industrial, colágeno, gel de silicona cohesiva, cuerdas metálicas en senos y nalgas .Ahora las quinceañeras las piden como regalo de cumpleaños .Pero eso no es lo terrible. En pedir no hay engaño, Lo terrible es que se lo dan. ¿Será todo esto natural o todo silicona? Colocación de 500 cc en cada mama , respingadita de nariz a lo “ Michael Jackson “ , inyección de colágeno para que los sensuales labios puedan arrasar los territorios del macho alfa, infaltable la “ lipo “ para quedar esculpida, lisa y dura como un Mármol de Carrara e inexcusable la levantada de trasero ya sea con silicona, carne molida o hilos de oro. Con este último , aparte de levantar los ya flácidos glúteos los empuja a seguir creciendo voluptuosamente hasta que se corten y quede la fémina desculada.
Vamos a analizar una por una. Todos los días sale una diva , quejándose porque la silicona se inflamó, se corrió, se cayó, se reventó….,.en fin, un patético desfile de diosas fluorescentes mutiladas como un cerdo en el matadero en pos de la inalcanzable y esquiva belleza.
Entonces aparece la diva” made” en Chile o Argentina, poderosa, potente como una yegua salvaje. Su cuerpo es pura fibra, pura silicona, puros hilos sujetando kilos de carne. Pero hay algo raro en su rostro .Se ha inyectado colágeno o ácido hialurónico en sus labios. De inmediato, puedes observar la asimetría, una protuberancia, algo así como dos salchichas una sobre otra, un bocio labial. Apenas puede hablar. Señala acongojada que le duelen y que está arrepentida de tal acción. En su frágil y delgado rostro, los labios, como dos boas juntas copulando, se salen grotescamente de su cara.
Otra diosa diamantada .Pechos esculturales, hechos con cincel. Unos pechos parecidos al Obelisco de Buenos Aires, a los picos más altos del Himalaya. Pero hay un problema: la diva no sonríe, sino que llora. Se queja y sufre por lo que se hizo. Señala que nunca más. Y no es para menos. La silicona se ha corrido y no solo eso: su voluminoso pecho se ha inflamado. A otra fémina le ha ido peor. Mientras la entrevistan, muestran su antes y después. El antes: senos normales capaces de volver loco a cualquier semental. Sin embargo, quiere más volumen. El después: dos cicatrices. Los senos extirpados de raíz, fruto de una incorrecta y barata mamosplatía.
Cambias de canal y ves a una dulce y virginal fémina , muy conocida en la farándula criolla por sus amoríos con famosos sementales , mostrando orgullosa su rinoplastia : la nariz de Michael Jackson . Increíble el parecido. Ella señala que se ve regia, estupenda, que falta que se desinflame y que con esta nueva nariz se siente mucho más segura y bella. Mucho más que antes. Al menos ella está feliz. Hay otras que lamentan haber metido las narices donde no debían.
De nuevo un “zapping” y el espectáculo es similar. Algunas lloran su destino; otras se embriagan de felicidad. La carnicería con carnes descolgadas, inflamadas, extirpadas…. Veinteañeras, treintonas, cuarentonas …todas las féminas tratando de ser apolíneas, perfectas, esculturales. Algunas ya lo son ,siempre lo han sido, llenas de curvas y bonitas facciones, pero en ese afán insaciable de alcanzar la belleza absoluta se encuba su propia destrucción.
¡ Qué lujo por favor! Pedir por catálogo es una maravilla. Es como ir a un restorán y pedir el menú. Al final , las diosas faranduleras no solo se aumentan las tetas y se quitan la celulitis, no solo eso, pues estas féminas ( delirantes de admiración, lascivas, lujuriantes, antropófagas de machos exhibicionistas , “caluguientos”, fachosos ) al meterse a un quirófano se vuelven locas. Y es aquí donde comienzan los “ Ya-po , ya-que estoy aquí…”. Por ejemplo, ya po , ya que me voy a arreglar la nariz, aprovecho de retocarme un poco los labios; ya po, ya que me hago una liposucción, me dejo una cinturita de avispa; ya po ,ya que estoy aquí me quito unas arruguillas de la cara; ya po , ya que tengo el culo caído me lo levanto …Ya po- Ya que… y así fácilmente pueden llegar a más de 20 operaciones- Total , algún futuro cornudo pagará y sufrirá las futuras infidelidades del nuevo cuerpo apolíneo y excelso de la juventud que acaba de pagar.
Al final, el resultado es asombroso. Ahora eso sí, la fémina ya no es la misma. Es un híbrido compuesto de silicona e hilos que sujetan y componen cada parte de su anatomía. Quería tener los labios de Angelina Jolie , el rostro de Megan Fox, la nariz de Nicole Kidman , el mentón de Demi Moore, las tetas de Pamela Anderson, el culo de Beyoncé, la cintura de Shakira y las piernas de Yessica Alba. Pero no todo es perfecto. Demasiada silicona en el catálogo no se veía mal, en lo real es un cuadro grotesco. Una pintura surrealista del absurdo. La bella tratando
de ser más bella ha caído en la trampa de su propia paradoja: la fealdad , lo vulgar, lo ridículamente desproporcionado.
Entonces se miran en el espejo y ven lo que ellas quieren ver. Hedonistas, adormecidas y esquizofrénicas en su nuevo sueño ríen, danzan, posan ante las cámaras mostrando traseros perfectos y duros como el acero, senos perfectos con escotes generosos( solo una vaca lechera holandesa les podría ganar), labios lascivos, húmedos, hambrientos de ser mordidos. Pero cuidado con un beso apasionado: el colágeno se puede reventar y tragar. Inocentes, ingenuas en su letargo intelectual muestran sus culos y tetas perfectas como trofeos de guerra luego de un feroz combate en contra de la imperfección.” Ahora sí”, dicen en su interior, “Ahora soy perfecta. Ahora sí que soy bella”, mientras los flashes de las cámaras salpican sus voluptuosidades artificiales y su sonrisa perfec
ta (también se ha arreglado la dentadura) ilumina la pantalla como una luciérnaga borracha en la oscuridad de la noche
La gran mayoría de estas “ adictas plásticas” quieren parecerse a alguien famoso. Pero hay casos más extraños y delirantes. Este es el caso de Annette Edwards, quien gastó una fortuna en cirugías para verse igual a Jessica Rabbit, la sexy esposa de Roger Rabbit. ¡Sí! es una caricatura. La película “¿Quién engañó a Roger Rabbit?“ es de dibujos animados. El resultado: logró lo que quería ¡Ahora es una caricatura! Aunque muy mal dibujada.
¿A quién quería parecerse esta mujer, que ya no puede cerrar los ojos, ni puede hablar, ni reír antes que se le deforme todo el rostro ?… ¡ A la niña del exorcista debe ser!
El problema es que la diva, al ponerse un poco de todas las famosas , también comienza a adoptar sus personalidades.: Así que ahora quieren adoptar diez niños en África, rodar videos porno en Europa , andar moviendo el trasero todo el día, teñirse de mulata cada mañana , ser la modelo emblemática de tal marca de perfume, bailar el waka waka mientras hacen las compras, hacerse tatuajes con frases o poemas en el hombro, tobillo, espalda… , y querer tirarse a cuanto macho famoso y musculoso se le cruce en el camino…Total, ¿ Hay que aprovechar bien el capital invertido o no ?
Ante esta paranoica obsesión y culto por lo físico, se me viene a la mente el secreto que le dice el zorro al principito : “ He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla” .
Pero quizás el zorro esté equivocado. Quizás el zorro no sea tan astuto. Quizás nosotros estemos también equivocados y estas diosas delirantes tengan la razón. Porque al verlas me hacen dudar, porque al verlas me dan ganas de volver a ser un bebé , de volver a sentir el regazo materno y la leche que se vierte de esas enormes cúpulas de carne, porque al verlas me dan ganas de volver al origen del origen para conocer sus voraces secretos …

